Palas de Rei es un punto de encuentro esencial en la ruta jacobea, donde la historia y el paisaje gallego se funden en un abrazo eterno. Este municipio de Lugo es famoso por albergar el Castillo de Pambre, una de las pocas fortalezas militares que sobrevivió a las revueltas irmandiñas y que hoy se erige como un magnífico ejemplo de arquitectura medieval. Su patrimonio románico es excepcional, destacando la portada de la Iglesia de San Tirso. Además de su relevancia histórica, Palas ofrece una inmersión total en la naturaleza con sus bosques autóctonos y la excelente calidad de su gastronomía, donde el queso y las carnes locales deleitan a peregrinos y visitantes. Es el lugar perfecto para sentir la esencia espiritual y rural de Galicia en su estado más puro.
Palas de Rei es un punto de encuentro esencial en la ruta jacobea, donde la historia y el paisaje gallego se funden en un abrazo eterno. Este municipio de Lugo es famoso por albergar el Castillo de Pambre, una de las pocas fortalezas militares que sobrevivió a las revueltas irmandiñas y que hoy se erige como un magnífico ejemplo de arquitectura medieval. Su patrimonio románico es excepcional, destacando la portada de la Iglesia de San Tirso. Además de su relevancia histórica, Palas ofrece una inmersión total en la naturaleza con sus bosques autóctonos y la excelente calidad de su gastronomía, donde el queso y las carnes locales deleitan a peregrinos y visitantes. Es el lugar perfecto para sentir la esencia espiritual y rural de Galicia en su estado más puro.